Recién emergiendo desde las profundidades y saludando este 1 de enero me tomo la licencia de desearles un próspero año 2026 con muchas bendiciones del creador, salud, amor, buena economía. Un año que sea plagado de oportunidades, fuerzas y riqueza interior y cuánto precisen en sus vidas.
Un año en que sean la mejor versión de ustedes mismas, que los obstáculos no las disminuyan, sino que las fortalezcan y vean aquello como un peldaño más a superar, una oportunidad para demostrar tu propia grandeza interior.
La vida es un rio que debemos atravesar para alcanzar la pradera de enfrente. Si un caballo puede cruzar ese río, con mayor razón lo puedes hacer tú. Eres lo más extraordinario dotado de muchas herramientas que debes descubrir y potenciar. Sé quién debes ser.
Un fuerte abrazo y gracias por el placer de acompañarme en estos tremendamente largos años escribiendo desde en que estaba en la u hasta este mismísimo segundo. Gracias por tu paciencia y fidelidad.
Que se encuentren bien después de una posible (segura que así es) resaca y lo hayan disfrutado a concho.
Nos estaremos viendo en este camino de esparcimiento de líneas.
Un deseo para ustedes de la durmiente del bosque...jajaja.
Anrhia