Capítulo 12 Contra cara
─ Ariza ─ Balbuceó a duras penas Héctor. ─ Es…Es…
¡Es Inaudito todo esto!
─ ¡¿Así?! ─ Ironizó la estanciera y viéndolo con
un semblante de muy pocos amigos, prosiguió con sus afirmaciones. ─ Aclaremos
esto primeramente. De ahora en adelante, te dirigirás a mí, como Señorita
Pedrales, se acabaron las confianzas entre nosotros. Segundo, ustedes se
convirtieron en mis enemigos al momento de que osaron venir a mi casa y
faltarme el respeto con una de sus funcionarias. Tercero, yo no tengo ningún
vínculo de amistad con ustedes o relación personales, simplemente son un asunto
de negocios nadas más. En los que ustedes me pagan el derecho a suelo por usar
mis tierras para hacer su trabajo.