En aras del pasado, capítulo 7.
Los tenues rayos del sol
comenzaban a inundar toda la habitación, anunciando un nuevo día, lentamente
los ojos esmeraldas de Raniel se abrieron y buscando como de costumbres las
paredes de su habitación, de pronto cayó en cuenta que no estaba en su hogar
sino muy lejos de ahí.
La noche había traído el descanso reparador
que necesitaba tras largas horas de viaje. En esos precisos momentos tocaron a
su puerta.
—Raniel, soy yo Alesia, ¿me permites entrar? —llamó ésta.
—Claro—respondió Raniel desde la habitación.
— ¡Buenos días bella durmiente! —saludó Alesia y procedió a sentarse en la cama junto
a la muchacha.
— ¡Eh! —murmuró con asombro Raniel, cubriendo un poco su cuerpo, ya que
no estaba acostumbrada a que nadie la visitara a esa hora de la mañana, lo que
causo una pícara sonrisa en Alesia, al ver el pudor de la joven.
— ¡Niña estamos
en confianza! —se
burló Alesia y añadió. —además somos dos mujeres, nada te haré, Jajaja.
—Disculpa, no ha sido esa mi intención ─expuso la joven algo avergonzada.
— ¿Cómo has dormido? —inquirió Alesia.
—Bien. Como un bebé, me ha parecido que he dormido
una enormidad. —mencionó Raniel.
─Claro que sí, ya son las diez y treinta de la mañana. Es
todo un récord aquí en esta familia, pero como estabas cansada, mi tía ha dado
órdenes de dejarte descansar. ─aclaró Alesia.
— ¡Uf!... Lo siento, no suelo levantarme tan
tarde. — dijo
con pesar la muchacha.
─Despreocúpate, es por el cambio de horario y sumado
a eso, está esas largas horas de viaje. ─aclaró con énfasis
Alesia.
─Si tú lo dices ─concluyó la chica y
acotó. ─haré algo al
respecto para no parecer una remolona.
─Jajaja ─Alesia, rio de buena gana con
eso último y agregó. ─deja
ya de preocuparte, avisaré a la doncella para que te traiga el desayuno.
─Espera. No hagas eso, por favor. ─advirtió la joven
Larson ─no acostumbro a
tomar desayuno en cama y mucho menos a esta hora. Dame unos minutos y bajo en
seguida.
─ ¡Ay
niña! ─ suspiró Alesia ─ bien te espero abajo, no demores.
Después una rápida ducha Raniel, se
reunió con Alesia en la cocina.
─ ¿Dónde están los demás? ─ preguntó Raniel a su anfitriona después de unos
minutos.
─ Anabelle está viendo unos negocios en estos
momentos; Claudine asistió a clases de piano muy temprano, para luego irse
a la universidad. Francis ya está en clases en Kingston junto con Charles; tía
Annette y tío James están visitando unos viñedos a estas horas. ─ explicó detalladamente
Alesia.
─ ¡Vaya! ─ exclamó Raniel ─ estamos solas.
─ ¡Um! mira no
la había pensado ─dijo con malicia Alesia ─ así que eres toda mía y podré secuestrarte en
el minuto que estime conveniente (e hizo esfuerzos por no largarse a reír tras
ver la cara de espanto que tenía Raniel).
─Alesia, no te burles de mí ─reprochó avergonzada la muchacha.
─Entendido no lo haré más, pero ahora debes
desayunar ─mencionó ésta ─te sugiero algo ligero, ya que pronto nos
reuniremos con los demás a almorzar.
─La verdad no tengo mucho apetito ─señaló Raniel y tomando
las palabras de su anfitriona, acotó. ─ debe ser por el cambio de horario.
─Nada de eso. Deberás comer algo o de lo contrario
Anabelle me matara, ¿no querrás ver a una joven damisela muerta a temprana
edad? ─mencionó con
cierto ademán de exageración en las manos de Alesia.
─Jajaja ─estalló en carcajadas
Raniel y entre risas, añadió. ─No lo imagino… ¡¿tú, una damisela en apuros
maltratada por la perversa bruja?!
─Jajaja ─Alesia, río de buena gana ante semejante comentario
y siguió con el juego ─La verdad, yo tampoco.
Ambas chicas continuaron riéndose,
sin percatarse de la presencia de alguien más junto a ellas.
─ ¡Vaya! no sabía que yo podía ser una bruja,
Alesia ─dijo una voz detrás de ellas.
Ambas chicas palidecieron al ver a
Anabelle.
─Anabelle, ¿no sabía que estabas aquí? Creí que te
encontrabas fuera de casa en tus negocios. ─expuso Alesia con cierto asombro.
─También puedo hacerlos desde aquí ─dijo está mirando fijamente a Raniel ─en cuanto a lo de ser bruja, las personas no
deben juzgar a la primera impresión a los demás.
Raniel, sintió arder sus mejillas por
lo que sus palabras habrían provocado en la joven. Además, estaba el hecho que
no tenía intenciones de traerle complicaciones a Alesia, puesto que ha sido muy
amable con ella.
─Me disculpo por mis palabras ─se excusó resueltamente Raniel.
─El justificarse a veces agrava más la falta,
señorita Larson. ─enfatizó Anabelle
con reproche en su mirada.
«¡Uy! Pero que antipática es» se dijo
Raniel para sus adentros.
Sin duda Anabelle, no podía concentrarse en nada esa mañana, en vano veía una y
otra vez la serie de documentos en su escritorio, pero no logra ponerles mayor
atención. Así que decidió salir de su despacho para despejarse. También, estaba
el hecho que no había conciliado el sueño en toda la noche por que el rostro de
aquella chica le perseguía como un fantasma.
No quería admitirlo, pero estaba
intranquila con su presencia, tenía algo que no sabía bien cómo explicar. Esa
mirada que parecía desnudarla sin mayor esfuerzo, a pesar de ello, decidió ver
si ya estaba levantada y cuándo el mayordomo le indicó que estaba junto Alesia
en la cocina, se dirigió para ese sitio. Tenía que admitir que también tenía
curiosidad por conocerla, así, que dispuso sus pasos en esa dirección.
Llevaba unos minutos ahí y no habían
notado su presencia, parecía que disfrutaban mucho de la mutua compañía como si
fuesen amigas desde toda la vida. Aunque no era correcto escuchar
conversaciones ajenas, no pudo evitarlo y así quedo un buen rato, admirando la
desenvoltura de la joven Raniel, hasta aquel comentario que, en lugar de
causarle gracia, le molesto en lo sumo.
No era correcto dirigirse así hacia los demás sin conocerle al menos, por lo
que intervino y dejo sin palabras tanto a su prima como a la joven. Estaba
visiblemente molesta, por lo que le dirigió una fría mirada a la muchacha.
«A este paso en verdad seré su
enemiga» pensó Raniel.
─No seas tan drástica querida prima. Sólo era una
broma ─explicó Alesia, quién no daba crédito a la conducta
de su prima. (¿Ella no es así?, ¿qué rayos le está pasando?) Medita para sus
adentros al mismo tiempo.
Pero Anabelle no respondió, tan sólo
se limitó a encoger sus hombros y cambió de tema al instante.
─Si no es mucha la molestia, quisiera pedirte que
después de almorzar pudieras mostrarnos tus bocetos Raniel, ¿te parece? ─inquirió Anabelle.
─Por mí no hay inconveniente ─respondió Raniel algo
pasmada.
─Ahora, ¿me dejarás mostrarte el castillo y ser tu
guía? ─solicitó Anabelle.
—¡Eh! Claro será un placer ─dijo Raniel extrañada de la conducta de Anabelle.
Claro que Anabelle se había adelantado
a su prima, en su interior sintió algo muy parecido a los celos, por lo que
decidió ser ella misma la que le mostrara todo el lugar, después de todo ella
era su invitada y ese honor le correspondía solo a ella como anfitriona y…DC
3 comentarios:
Como estas Alejandra?
Gracias por tus palabras y buenos deseos pero antes que anda me has hecho doler el abdomen de tanta risa, Vico Sadica? Me alegro que no haya estado cerca usmeado porque de lo contario hubiera visto lo de sadica y hubiera sacado su lado mas "perverso" Me imagino que Val te a contado cosas de como es Vico y por ende has sacado la conclusion de que es sadica ( madre santisima ni que lea lo que voy a decir) Pues lo es! pero es un caramelito cuando comiezas a ganarte su confianza y cariño. Solo que algunas veces le da el cuarto de hora.
Nosotras tambien la extrañamos mucho y Vico no deja de molestar con ir a verla en este año. No se si podamos ir, hay una situacion muy extraña en mi amiga y creo que si pisa Chile es capaz de quedarse. Bueno yo me entiendo.
Me parecen perfectas las metas que te has trazado y que ayudes a Vale con su meta la musica. Quieres hacer construcciones agricolas? Hablame mas de eso, me llamo mushisimo la atencion. Y pues por por lo que vayas a escribir se que lo haras genial, estos tipos de proyectos mi querida Alejandra son para hacerlos ahora, puedes comezar poco a poco, cuando tengas tiempo. No dejes pasar mucho el tiempo.
Ahora lo que tanto me gustaria decir....
Anabell como que le dio la menospausia verdad? jajaja bueno fuera de bromas has hecho muy bien sus personalidades y el regimen britanico es muy protocolar. Cada vez me cae bien Alesia, por cierto existe Alesia? o donde vive para ir a buscarla jajaja es otra broma, me imagino que es ficticia pero me encanta como es. No se por que se me hace que te pareces algo a Raniel...
Gracias por este capitulo. Besos para las tres contando a Oreo ( Val me conto de mi sobrina)
Cristina. OC
Cristina, muchas gracias por tus palabras, en verdad, me has hecho reír también. No quiero ni pensar cuando Victoria lea estos comentarios...espero no ser mujer muerta antes de saludarla, jejeje.
Por cierto, te dejaré mi correo para poder explicarte mi proyecto de construcciones agrícolas, ya que no lo haré por aquí...lalesscorp@hotmail.com
Tengo que aclararte que estoy llevando 5 ficc y un cuento junto con Vale y espero poder terminar pronto.
Y también de saber algo más de los sueños de nuestra Val para con la música...espero me puedas ayudar un poco más.
Desde mi querido y caluroso Limache te doy un abrazo virtual junto a mi dulce Vale y la pequeña Oreo.
Alejandra.
Bien bien bien, la cosa va a buen puerto... Anabelle se muestra educada y social con la nueva invitada, y Alesia como si tal cosa jejjejeejeje. Eso es lo que me gusta de Alesia, que tiene dos caras. La dulce y simpatica, y la implacable y despiadada ^^.
Ángelus Drakul
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